En niños pequeños pido que haya un adulto presente, no como espectador, sino como parte del plan. En escolares, adolescentes y adultos el trabajo puede ser más autónomo, con tareas claras entre sesiones.
No eliges tú un hueco en un calendario público. Me escribes el motivo, la edad y si venís derivados; yo os llamo para citaros. Así puedo cuidar el encaje clínico y humano.
